Usar ingredientes a temperatura ambiente
El queso crema, la crema agria y los huevos se integran sin un batido prolongado cuando comparten una temperatura moderada.
Este cheesecake horneado se prepara en un molde desmontable de 20 cm. Una pasta lisa de hojicha y leche aromatiza el queso crema, mientras que la maicena ayuda a conseguir cortes limpios.
Por qué funciona esta receta
El carácter cálido y ligeramente acaramelado del hojicha contrasta con la suave acidez del queso crema. Todos los ingredientes del relleno deben estar a temperatura ambiente para integrarse sin batir demasiado. Un exceso de aire hace que la tarta suba con fuerza y se agriete al enfriarse. Está lista cuando el borde se mantiene firme y una zona central del tamaño de la palma todavía tiembla un poco. La textura final llega tras enfriarse despacio y reposar en frío.
Receta
El cheesecake de hojicha une una base crujiente de galleta con un relleno cremoso y el sabor tostado y a frutos secos del té verde japonés. Un mezclado suave y un enfriado lento mantienen la superficie lisa.
Precalentar el horno a 175 °C con calor arriba y abajo. Forrar con papel de horno la base de un molde desmontable de 20 cm y engrasar ligeramente el borde.
Mezclar las galletas y la mantequilla, repartir en el molde y presionar con la base de un vaso. Hornear 10 minutos, dejar enfriar brevemente sobre una rejilla y bajar el horno a 160 °C.
Mezclar el hojicha tamizado con la leche caliente, primero hasta crear una pasta espesa y después hasta que quede lisa y fluida. Incorporar la maicena sin grumos y reservar.
Batir el queso crema y el azúcar a velocidad baja solo hasta que estén lisos. Añadir brevemente la crema agria, la vainilla, la sal y la pasta de hojicha, y raspar el cuenco con una espátula.
Incorporar cada huevo por separado con unas varillas manuales o a la velocidad mínima. Parar en cuanto se integre y evitar que el relleno quede aireado.
Verter el relleno sobre la base y golpear el molde suavemente dos veces contra la encimera. Hornear a 160 °C durante 60-70 minutos, hasta que el borde esté firme y el centro aún tiemble un poco.
Apagar el horno, entreabrir la puerta y dejar la tarta dentro durante 30 minutos. Enfriarla por completo a temperatura ambiente y refrigerar al menos 4 horas, preferiblemente toda la noche.
Consejos de cocina
El queso crema, la crema agria y los huevos se integran sin un batido prolongado cuando comparten una temperatura moderada.
El aire atrapado se expande en el horno y puede hacer que la tarta suba y se agriete. Mezclar solo hasta integrar cada ingrediente.
El centro sigue delicado después del horno. Varias horas en el frigorífico estabilizan el relleno y permiten cortar porciones limpias.
Variantes
Los valores son orientativos y pueden variar según los ingredientes, las marcas, el tamaño de las raciones y la preparación.
Preguntas frecuentes
Sigue cocinando