No usar agua hirviendo
El agua a unos 80 °C dispersa bien el polvo sin volver ásperos los delicados aromas tostados del té.
El hojicha molido se disuelve con un poco de agua a 80 °C antes de añadir leche caliente o bebida de avena barista. El sirope de arce y una pizca de sal equilibran el sabor tostado sin ocultarlo.
Por qué funciona esta receta
El hojicha es un té verde japonés que se tuesta después de su elaboración. A diferencia del perfil fresco y vegetal del matcha, ofrece matices suaves de frutos secos, malta y caramelo. El polvo de hojicha bien molido resulta especialmente práctico para un latte porque permanece en la bebida en lugar de filtrarse. El agua a una temperatura moderada, un tamizado cuidadoso y una pasta inicial lisa evitan los pequeños grumos secos.
Receta
Este latte de hojicha combina té verde japonés tostado con leche caliente y espuma fina. Tamizar el polvo y mezclarlo primero con agua a 80 °C da una bebida suave, sin grumos y con agradables notas de caramelo.
Llevar el agua a ebullición y dejar que baje hasta unos 80 °C. Sin termómetro, esperar aproximadamente 4 o 5 minutos en un recipiente abierto después de hervir.
Pasar el hojicha por un colador fino sobre un cuenco pequeño. Añadir dos cucharadas del agua templada y batir con un chasen o unas varillas pequeñas hasta obtener una pasta lisa.
Verter el agua restante y batir con rapidez en movimientos de W durante unos 20 segundos, hasta que no queden grumos y aparezca un poco de espuma en la superficie.
Calentar la leche, el sirope de arce, la vainilla y la sal en un cazo hasta alcanzar 60-65 °C. Debe estar bien caliente, pero sin hervir. Espumarla finamente si se desea.
Repartir el concentrado de hojicha entre dos tazas precalentadas. Verter la leche caliente poco a poco, colocar la espuma encima y servir de inmediato.
Consejos de cocina
El agua a unos 80 °C dispersa bien el polvo sin volver ásperos los delicados aromas tostados del té.
El hojicha fino forma bolsas secas en cuanto toca el líquido. Tamizarlo y preparar primero una pasta da una textura mucho más uniforme.
Entre 60 y 65 °C la leche sabe más dulce y forma una espuma fina. Al hervir pierde frescura y puede crear una película.
Variantes
Los valores son orientativos y pueden variar según los ingredientes, las marcas, el tamaño de las raciones y la preparación.
Preguntas frecuentes
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